martes, 17 de septiembre de 2013

¡Qué ganas tenía de tener mi telar de encuadernación! 
Ahora podré hacer cuadernos, agendas, libretas, bloc de notas y todas aquellas cosas que se nos ocurran con el papel, diseño y dibujo que más nos gusten. Ayer mismo paseando con una amiga por Ikea, tras un café y dos muffins (estaban buenísimas) encontramos una especie de botellero de madera que mi marido ha sabido adaptar y convertirlo en un estupendo telar de encuadernación. Aquí os dejo una fotografía. Sé que parece una guillotina, pero os aseguro que nada más lejos de su uso. Ya os pondré fotografías de cómo realizo algún cuaderno.


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